Rotary Club Ancud rinde tributo a Evar Pérez Muñoz
En una jornada que entrelazó la historia global de Rotary International en su 121° -aniversario al que se refirió el socio Ariel Jara- con la identidad local de Ancud, el club procedió al descubrimiento de la placa que bautiza oficialmente su Sala de Sesiones como «Evar Pérez Muñoz».
El acto no solo recordó al rotario de más de 40 años de servicio, sino al hombre que hizo de la enseñanza y la cultura chilota su razón de ser.
El presidente del club, Alex Laubscher inició la ceremonia con palabras de reconocimiento. Destacó que nombrar la sala principal no es solo un acto administrativo, sino un acto de justicia histórica. Subrayó que la figura de Evar representa el «espíritu rotario puro»: aquel que une la dedicación a la juventud con una entrega desinteresada hacia la comunidad, dejando una vara alta para los actuales socios y futuras generaciones de rotarios.
Durante la sesión, se recordó que el legado de Evar trasciende las paredes del club, por su vocación docente, ya que fue maestro de múltiples generaciones, dejando una huella imborrable en el aula; por su identidad chilota, como folclorista, pues fue un motor esencial en la preservación del patrimonio cultural de la isla, impulsando movimientos que protegen nuestra esencia hasta hoy; y por su compromiso rotario, ya que sus más de cuatro décadas de socio fueron un ejemplo de generosidad y guía constante para los nuevos integrantes.
Hacia el cierre de la ceremonia, el ambiente se llenó de gratitud con las palabras de sus hijos, Angélica y Javier, y su compañera de vida, Rosita Curumilla. En intervenciones breves pero cargadas de afecto, la familia agradeció al club por mantener viva la memoria de Evar. Expresaron que, para él, Rotary era su segundo hogar y que ver su nombre en la Sala de Sesiones es el reflejo del cariño que él siempre sembró entre sus amigos y vecinos.
A partir de este 25 de febrero, cada reunión, debate y proyecto que nazca en esta sala llevará el sello de un hombre que enseñó, cantó y sirvió a su tierra con el corazón.



